Tras 40 años de dedicación incondicional, Pilar Ortiz se jubila dejando una huella imborrable en la historia de la Mancomunidad. Pilar ha sido testigo y protagonista del nacimiento y crecimiento de esta entidad, desde sus inicios en los años 80, cuando abastecía agua a solo cuatro municipios, hasta hoy, donde 40 localidades dependen de sus servicios.
El Inicio de una Trayectoria Dedicada
En 1985, Pilar se unió a la Mancomunidad como auxiliar, cuando la entidad apenas daba sus primeros pasos. «Cuando oposité, ya llevaba un año y medio funcionando, pero aún no había oficina como tal. Todo estaba en construcción, incluso la red de agua y la presa de Finisterre», recuerda. En sus primeros años, Pilar lideró arduas gestiones para obtener autorizaciones de propietarios y construir la infraestructura que llevaría agua potable a los municipios de la Mancomunidad de Aguas Río Algodor.
Un Trabajo Multidisciplinario
A lo largo de los años, Pilar ocupó diversos roles: secretaria durante 14 años, tesorera y, finalmente, administrativa, pero siempre con responsabilidades que iban más allá de lo esperado. Desde la elaboración de presupuestos y nóminas hasta la declaración de impuestos y la liquidación de cuentas, su labor abarcó todo lo necesario para el funcionamiento eficiente de la Mancomunidad. “Todo lo aprendí sobre la marcha. Hice magisterio y dos años de derecho, pero la contabilidad y la gestión las aprendí aquí, trabajando”, confiesa Pilar.
El Crecimiento de la Mancomunidad
Cuando Pilar comenzó, la Mancomunidad abastecía agua a cuatro municipios a través de un pozo privado. Hoy, casi 40 años después, la red de suministro cubre 40 localidades, aunque algunas, como Quintanar o Tembleque, siguen utilizando sus propios recursos hídricos. Pilar remarca la importancia de este progreso: “Pasamos de depender de pozos privados a gestionar una red propia que garantiza agua potable a miles de personas”.
Pero la Mancomunidad no se limita solo al agua. A lo largo de los años, Pilar también ha visto cómo la entidad diversificaba sus servicios. Uno de los más destacados fue la creación de las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), que ofrecen asesoramiento y protección a los vecinos en temas de consumo. Además, la Mancomunidad gestiona la brigada de arreglo de caminos que ofrece a todos los municipios que deseen adherirse a este servicio.
“Estos servicios adicionales fueron fundamentales para mejorar la calidad de vida en las localidades más pequeñas”, explica Pilar, destacando el esfuerzo que implica coordinar recursos y personal para atender las necesidades de los habitantes de la región.
El Reto Político y Económico
La Mancomunidad no siempre tuvo un camino fácil. Hubo épocas de deudas y dificultades financieras. Sin embargo, Pilar destaca que la entidad ha logrado estabilizarse. “Hoy nuestras cuentas están saneadas. Hemos trabajado mucho para que la Mancomunidad sea eficiente y sostenible”, afirma.
Pilar también valora la colaboración política a lo largo de los años, a pesar de los cambios de signo político en los ayuntamientos. “Aquí no hay color político. El agua es un bien primario y esencial. Todos trabajamos por el bienestar de los vecinos”, insiste.
Un Mensaje para el Futuro
Antes de despedirse, Pilar deja un mensaje tanto a los alcaldes como a los vecinos. A los representantes municipales les pide que mantengan el compromiso y el trabajo en equipo, esenciales para garantizar la continuidad de un servicio tan fundamental como el agua. A los vecinos, les invita a valorar el esfuerzo detrás de cada gota de agua que llega a sus hogares. “La Mancomunidad es desconocida para muchos, pero su labor es esencial. Es importante que la gente sea consciente de ello”.
Pasión por el Trabajo
Pilar asegura que su trabajo ha sido más que una profesión: “Ha sido mi vida. Me ha gustado tanto que incluso cuando decidí jubilarme en 2022, me eché atrás y seguí un poco más”. Ahora, con la satisfacción del deber cumplido, Pilar se retira con orgullo, dejando un legado de esfuerzo, compromiso y pasión.
Gracias a personas como Pilar Ortiz, la Mancomunidad de Aguas Río Algodor no solo es un referente en la gestión del agua, sino también un ejemplo de cómo el trabajo bien hecho y la dedicación pueden transformar comunidades enteras. ¡Feliz jubilación, Pilar!





